OI 05

Bolivia

“Tregua indefinida”

 

La izquierda parasitaria de Bolivia (desde Jaime Solares al POR y la LOR-CI) se refugió en una peculiar excusa: mientras las masas estaban sumergidas en la “borrachera electoral”, ellos no se preocupaban con tonterías: continuaban “velando las armas” de la revolución.

“Que quien llegue al gobierno haga buena letra —amenazaba Jaime Solares una semana antes de los comicios—. Si no lo hace, en abril comenzaremos a actuar para tener un gobierno obrero-campesino” (La Nación, 12/12). Mientras tanto, a dormir la siesta.

Inicialmente, esa tregua seguía hasta abril.

Luego la extendieron tres meses más, hasta julio.

Ahora acaban de prorrogarla indefinidamente. “El futuro presidente logró ayer un estratégico acuerdo político con las fuerzas sociales de la combativa región de El Alto. Evo Morales logró la adhesión de los movimientos sociales alteños (que) dejaron sin efecto un plazo de 180 días que se había concedido a priori al nuevo gobierno para que haga transformaciones” (Clarín, 24/12).

Los que invocaban la revolución a plazo fijo, han terminado completamente rendidos a los pies de Morales, confirmando lo que habíamos dicho con mucha anticipación: que la única función de toda su verborragia “revolucionaria” era encubrir su capitulación.